
A pocas cosas mejores puede aspirar un “friki” que a una novia que lo entienda. Ayer la Súcubo me regalo la edición coleccionista de este clásico de la ciencia ficción.
No voy a entrar, de momento, en la calidad cinematográfica de esta “edición definitiva”. Obviando el contenido me centrare en el continente. La caja metálica tiene una apariencia magnifica. Aunque resulta un poco mas endeble de lo que aparenta, la falsa doble tapa la capacita para recibir un trato mas duro del que sin duda recibirá del coleccionista promedio. Un primer problema surge con el encarte externo que la acompaña. Tras retirar el retractilado descubrimos que no entra en la caja. Tras varias pruebas la mejor opción parece ser recortar ligeramente los bordes tras lo cual cabra bajo la tapa.

Dentro de la metálica encontramos un segundo estuche de cartón que contiene en cuatro cuerpos los cinco Cd´s y el material adicional. Aparte del “habitual” libreto con los contenidos de los Cd´s incluye una transparencia con una carta de Scott y seis laminas con ilustraciones de la producción.
Los Cd´s son el obvio plato fuerte. El disco uno y tres incluyen los cuatro montajes de la película, los dos originales de 1982, el de 1992, y el “definitivo” del 2007. Por fin las cuatro versiones están dobladas al castellano, aunque tendré que verlas todas antes de comentar su calidad. Los restantes tres Cd´s incluyen una apabullante cantidad de contenidos extras, tanto de las dos anteriores versiones como creados para esta.
Vista la edición “definitiva” he de decir que la restauración y digitalización le ha sentado francamente bien al original. Solo el sonido, eterno defecto de las versiones Españolas, renquea en ocasiones. En cuanto a las variaciones de la trama, estas son mínimas.
Si no tenéis la fortuna de una novia compresiva y generosa comprarla. Solo por el cuidado que han puesto en la presentación merece la pena atar “la mula”.